Apasionado de los videojuegos y el mundo de los superhéroes, lo suyo es ajustarse con precisión la gorra de capitán de este barco llamado Idento.
Siempre disponible para escuchar a los clientes, siempre ocupado en trazar estrategias de marketing.
Ha dejado durante un tiempo Coruscant para librar mil batallas entre hojas de cálculo y presupuestos.
Su pasión es cuidar a cada una de las personas que forman parte de la familia Idento. Su vocación: escuchar con empatía.
Armado de una hoja de cálculo y su pasión por el marketing, abre caminos por la selva digital aplicando de lleno su espíritu de aventurero.
A caballo entre hojas de cálculo y CRM, se deja la piel para que el reloj suizo, que es Idento, marque el tiempo de los clientes con exactitud.
Es la Holmes del UX que, gracias a su ojo de halcón, detecta el más mínimo detalle que mejorar.
No recuerda su vida antes de comenzar a dar clase, tal vez porque nació con un libro y unos apuntes bajo el biberón. Simplemente es el profe.
Si no fuera porque se dedica al marketing digital, sería el perfecto claim de una marca de bebidas refrescante: la chispa de la vida.
Viajera incansable tiene en sus botas tantos kilómetros como su experiencia campañas.
Seria, reflexiva y profesional en cada minuto de su trabajo, saca su pasión por vivir cuando llega el final de la jornada.
Comparte la tradición del buen café colombiano al que añade unos granitos de optimización de campañas y unos toques afrutados de sonrisa.
Lo suyo es el cine y viajar, esto lo demuestra el hecho de que viene del otro lado del mundo, desde un país de película.
Todas las tardes merienda fajitas mexicanas sazonadas de mucha optimización y ROI algo picante.
Especialista en SEM que combina precisión, cultura y riesgo: capaz de optimizar campañas mientras planea su próximo salto sobre Lisboa
Estratega digital con alma rebelde: amante de la pasta al dente, la música en directo y los retos que se viven como en una serie.
Azul en vena, gatos de comité, maratón eterno de Friends, galopes con banda sonora… y brújula apuntando siempre a una playa buena.
Su agente le propuso interpretar Emily en París, pero su objetivo es participar en la siguiente versión de Mamma Mia! y viajar a la campiña francesa con su jamón ibérico bajo el brazo.
Vive con un agapornis, negocia como si estuviera en El Padrino, sueña con el escudo del Capitán América, disfruta más del sofá que de las multitudes y tiene un lema que no admite marcha atrás: "Siempre adelante".
Viviría en Jurassic Park si los velociraptores fueran veganos y escucharan a Jimmy Hendrix.
La pasta es lo suyo, pero el SEO gratinado lo es mucho más.
Padawan de SEO de día, devorador de empanadas (gallega o argentina, sin discriminación) y justiciero en las sombras. Si el SEO tiene un problema, él se pone la capa de murciélago.
Británica hasta el tuétano —perro salchicha, Londres y Orgullo y prejuicio—, y si te fijas, le sale ese halo "Tom Shelby" y mirada de “a mí no me tiemblan las estrategias”
Fútbol, gym, videojuegos, libros y cine; devoto de Tony Soprano bailando Estopa… y de vacaciones, cero debate: su pueblo.
Más que desarrollador de negocio es mentor de clientes, especialista en aconsejar con cabeza y recomendar con reflexión.
Si el corazón lo tiene a medio camino entre México y España, su mente y experiencia está completamente volcada en sus clientes.
Su mundo ideal mezcla calma zen, aventura épica y algún maullido estratégico. Si un día no está tras el ordenador, seguro que va con Gatin y Perrin camino de Mordor.
Para ella el diseño de una página web es como la elaboración del sushi: buena materia prima, cuidado en el detalle, paciencia y pasión.
Cuando diseña, el mundo desaparece: solo existen la pantalla, el código y la armonía de los colores... a menos que su gato decida pasear sobre el teclado.
Tanto las fórmulas excel como el más exquisito plato italiano no tienen secretos para él.
Sueña con viajar junto a su perro "Turco" al Cairo y escuchar la música del "Conejo Malo" a la sombra de las pirámides de Egipto.
Motor de I+D, guardián del hosting: rápido, preciso y con garras cuando teclea
Asegura que un Ctrl+Alt+Supr lo resuelve todo. Contundente. Tal vez por eso le encanta la serie Peaky Blinders.
Entre sushi, Bad Bunny, Solo Leveling y algún “baile inolvidable”, ya tenemos claro que no se viene a pasar desapercibido.
Inspirada por su pasión musical, crea, cada día, pentagramas de analítica web para nuestros clientes
Analiza datos con rigor de gladiador, sueña con Japón, se pirra por el karaoke y jura que el arroz de su abuela sigue siendo su mejor algoritmo.
Del gatito’s team hasta la médula: si hay que comer, salmorejo; si hay que vivir, a bailar… y si se puede, bajo la Torre Eiffel.
Berenjenas rellenas compartidas con su perro, Aitana de fondo, planazo de “mañana me pongo fuerte”… pero primero, Mamma Mia! como manda la ley.
El ROI es la sigla en inglés para «Retorno Sobre la Inversión». Es una métrica usada para saber cuánto ganó a través de sus inversiones, pero para nosotros es mucho más, es nuestra identidad.