Para entender la finalidad de invertir en Marketing Online es interesante observar previamente el contexto en el que nos encontramos hoy en día.

La sociedad cambia y evoluciona a velocidades desorbitadas gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías y la innovación, por lo tanto, para no quedarse obsoletos hay que correr a la misma velocidad que dichos cambios.

Hace años la relación entre la oferta y la demanda del mercado era totalmente diferente a la actual. Existía mucha más demanda que oferta, no había tanta competencia y la confianza de los consumidores hacia la empresa se medía según las referencias que otros clientes les hubieran dado.

Actualmente, la oferta de productos y servicios es mucho mayor que la demanda que existe. Además, cualquier persona que disponga de un ordenador con conexión a Internet tiene al alcance de un solo “clic” la posibilidad de obtener millones de páginas donde informarse del asunto que le interese en ese preciso momento. Según el INE (Instituto Nacional de Estadística), en el año 2013 el 69,8% de los hogares españoles (casi 11,1 millones de viviendas) tenían acceso a Internet.

equipamiento-de-las-viviendas-ine
Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE)

También podemos observar gracias al siguiente gráfico el comportamiento de los usuarios que navegan por Internet.

servicios-de-internet-2013-ine

Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE)

Esto hace que los consumidores cada vez sean más exigentes y no se conformen con lo primero que se les presente, sino que tiendan a comparar y terminar comprando a la empresa que más se adapte a sus necesidades y más confianza transmita. Esta confianza ya no se verá medida por el vecino, el hermano o el amigo, sino por millones de personas las cuales opinan diariamente sobre sus experiencias con un producto o un servicio determinado en las famosas “redes sociales”.

Pero, ¿cómo hacer que tu empresa sea la elegida entre tanta competencia, ya no solo a nivel nacional sino también internacional? La respuesta está en el Marketing Online.

El Marketing Online te permite, en primer lugar, localizar dónde se encuentra tu cliente potencial, averiguar por qué paginas navega y cuáles son sus intereses principales sin necesidad de realizar los tradicionales y costosos estudios de mercado, por lo tanto, podemos decir que el marketing online facilita la velocidad y la eficacia en la segmentación de futuros clientes.

Una vez disponemos de esa información, el marketing online dispone de numerosas herramientas como pueden ser (SEM, SEO, Social Media (Redes Sociales), Email Marketing, etc.), que permiten llamar la atención de dichos clientes potenciales con el objetivo de crearles un impulso para que entren en tu página web. Este tipo de herramientas disponen de un coste mucho más reducido (algunas incluso gratuitas) en comparación con una campaña de publicidad tradicional, la cuales pueden conllevar inversiones de miles de euros. Por lo tanto, podemos asumir que el Marketing Online ayuda a reducir costes en publicidad.

Una vez hemos conseguido que nuestro cliente potencial haya entrado en nuestro sitio web, podremos disponer de muchísima información con respecto al comportamiento de nuestro cliente en la página (cuánto tiempo ha estado navegando, qué páginas ha visto, dónde ha hecho “clic”, etc.).

Además, podremos medir el ROI exacto que ha provocado nuestra campaña de publicidad en Internet ya que el marketing online es 100% medible, al contrario que la publicidad tradicional la cual es medida mediante audímetros que se colocan de forma aleatoria en diferentes hogares.

Pero sin duda la mayor ventaja del marketing online es la flexibilidad y la velocidad de reacción que lo caracteriza. Las campañas de publicidad online se pueden llevar a cabo en un periodo relativamente corto y se pueden medir los datos a tiempo real lo que significa que si hay algún resultado o problema inesperado en la campaña, éste podrá ser resuelto en un tiempo inmejorable.

Me gustaría terminar este artículo mencionando dos citas de Bill Gates, persona que no solo ha sabido adaptarse a los cambios sino que ha conseguido adelantarse a ellos de forma totalmente exitosa.

“No sé” se ha convertido en “No lo sé todavía”

“Internet se está convirtiendo en la plaza del pueblo de la aldea global del mañana”